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parar y sentir

 Amor propio, cuidar de mí mismo, autoestima, tomar tiempo para descansar, ser la primera en mi lista de prioridades, perdonar, expectativas, perfección, juzgar, comparación..

¡Sabía que eran cosas que necesitaba elaborar y comprender, pero no sabía por dónde empezar! Toda mi vida trabajé en mí misma de muchas maneras, sentía que estaba en buen camino de curación y crecimiento, y cuando descubrí el diagnóstico de cáncer me sentí como ... ¡¿QUÉ? !! ¡¡¿¿YO??!! ¿¿¿¿ME ESTÁS TOMANDO EL PELO???? ¡Yo soy la de la dieta saludable durante 30 años! Durante toda mi vida cultivé mi mundo interior emocional y espiritual. Trabajé en desarrollar mi intuición guiada por muchos maestros increíbles, especialmente mi mentora Deborah Kremins. Había llegado a un punto de mucha apertura y conección, trabajando conmigo misma y con gente, enfocándome en cómo podemos superar los desequilibrios del cuerpo físico trabajando en nuestro cuerpo energético, entendiendo las creencias y patrones que se necesitaban cambiar y trayendo luz a nuevos acuerdos que apoyen el crecimiento y la salud. Pasé tiempo trabajando los sábados en el consultorio de mi amigo médico, leyendo a los pacientes que no se curaban y buscando razones espirituales subyacentes. Hacía estas lecturas también desde mi oficina de diseñadora de moda y experimentaba con diferentes formas de medicina energética y sanación. Estaba tan enamorada de este trabajo que decidí ir un paso más y apuntarme a un Master de medicina oriental y acupuntura en California. Durante los últimos 2 años aprendí acerca de la medicina energética desde la perspectiva oriental y fue fascinante. Pensé que quería centrarme en el tratamiento del cáncer una vez que obtuviera mi diploma, ya que se estaba convirtiendo en una epidemia en nuestra sociedad. Poco sabía que iba a obtener mi propio curso avanzado y que para sobrevivir a este viaje necesitaba un cambio interno profundo.

Soy amada, soy amor, perdono y me libero.

Mi primera pregunta fue: ¿Cómo se siente el ser primera en la lista de mis prioridades?

Para una madre y mujer que siempre se esforzó por ser más y mejor, eso no era algo en lo que pensara, ni pensé que fuera importante. Sentía mucha culpa en cuidarme. En el fondo pensaba que era una pérdida de tiempo no ser productivo en el mundo, y creía que nada de lo que hacía era suficientemente. Me presionaba y no escuchaba a mi cuerpo cuando necesitaba descansar, siempre tenía prisa por lograr más, ser más, empujar, ser una mejor madre, complacer a todos, ser amada, ser una súper woman. A menudo mi cuerpo me daba señales de que tenía que parar y escuchar, principalmente en forma de problemas intestinales y ansiedad. Siempre he sido una mujer motivada con un gran impulso y fuerza de voluntad, así que logré muchas cosas en la vida de las que estaba muy orgullosa, pero lo que realmente no sabía era que en el fondo siempre estaba buscando formas de justificar mi existencia, para hacerme digna de tener esta vida, como si solo ser yo no fuera lo suficientemente bueno. No me malinterpretes, creo en trabajar para lograr lo que te trae felicidad en la vida y me encantó siempre mi trabajo, mis estudios, mis pasiones, mi vida, pero más tarde descubrí que había un oculto y profundo odio hacia mí misma que siempre me hacía sentir que no era suficiente y no me amaba de verdad, no respetaba ni honraba mi cuerpo como el templo sagrado que es (aunque tenía hábitos realmente saludables) No era realmente feliz conmigo misma, me criticaba demasiado, tenía pesadillas de que mi esposo me dejaba casi todas las noches, y sentía que tenía que cuidar a todos y dar, pero no me sentía cómoda recibiendo.

En el momento del diagnóstico, yo ya estaba realmente sobrepasada. Nos habíamos mudado a San Diego desde Maui 2 años antes para que yo hiciera el Master y para que los niños tuvieran acceso a una vida más expansiva. Creo que todos estábamos listos para algo nuevo, aunque la transición fue dura. Habíamos vivido en Maui por más de 23 años y nuestros amigos, familia, comunidad, trabajos, sistema de apoyo, todo estaba allí. Tuvimos que comenzar de nuevo y lo sentimos emocionalmente. Por mi parte, comencé a estudiar de inmediato, un programa bastante duro, con mucha exigencia, lo cual fue un shock en todos los sentidos. Estar en clases todo el día y tener exámenes, tareas diarias, conducir en la carretera durante horas al día, aunque realmente amaba todo lo que estaba aprendiendo, requería muchísima energía, especialmente porque también tuve que concentrarme en mi negocio y mi familia y la transición a una nueva comunidad. Yo ya venía bastante agotada por años, de trabajar duro en mi propio negocio, criar a mis hijos, viajar constantemente. .. Era obvio que este nuevo ritmo y período de ajuste era difícil para mi sistema, así que decidí tomarme un semestre libre para pasar el verano en Maui y poder recuperarme y recargar. 5 días después de nuestra llegada encontré un bulto el pecho.

¿Qué ha cambiado ahora? ¿Cómo me estoy cuidando hoy?

Tuve que pararlo todo, estar quieta y poder ver qué es lo importante.

En el exterior: tomé un descanso del master, estoy trabajando lo suficiente para mantener mi negocio en funcionamiento, pero mantengo el estrés al mínimo (¡gracias a Cindy, Lau, Ariana y al resto de mi increíble equipo en Maui! !) Estoy pasando tiempo de calidad con mi esposo y mis hijos, muevo mi cuerpo todos los días para que mi energía fluya, volví a bailar, paso tiempo en el jardin admirando las flores y respirando. Me tomo el tiempo de tocar música, leer ...

por dentro: empiezo el día agradecida y escribo las razones en mi cuaderno o simplemente pienso en ellas, cada día algo diferente. Rezo, medito, dejo de lado la necesidad de ser alguien más o menos, y estoy feliz de ser yo misma, incluso si estoy descansando, incluso si no estoy siendo "productiva", e incluso cuando tengo que convencerme de relajarme. Practico la conexión con el amor y la aceptación desde lo más profundo y dejo que me llene y brille a través mío. Tengo momentos en los que no tengo a dónde ir o que hacer y simplemente veo lo que necesito en el momento y actúo sobre ello, tal vez un paseo por la playa, tal vez un tiempo tranquilo leyendo, tal vez encontrando a una amiga para tomar un té. Intento no planificar demasiado con anticipación, o pensar demasiado en el cáncer, solo estar en el momento lo más posible y confiar en que tengo todas las respuestas que necesito en mi espacio. Practico el perdonarme a mí misma y a los demás, y dejar de lado las expectativas. Cuando espero que las cosas o las personas sean de cierta manera y me decepciono sino se cumplen mis expectativas, veo que esto solo refleja mis propias exigencia sobre mí misma; así que me conecto de nuevo con el amor y la aceptación total y desde allí lo dejo ir. Por supuesto, hay momentos de miedo, pero también me siento fortalecida al ver que todos los cambios que estoy haciendo están obteniendo una buena respuesta, y cuando viene el miedo, respiro y me digo que estoy sana y veo que mi cuerpo está sano. Sigo investigando en lo que significa la curación en mí, y como acceder para mi y eventualmente como sanadora en mi trabajo con los demás: Hoy percibo y vivo la curación como una fuerza completamente diferente de lo que solía creer que era. No es algo que alguien puede hacer por ti, o que incluso que te haces a ti mismo, La curación es una energía que ya está vibrando y siempre presente, se trata de cómo accedemos y dejamos que se una con nosotros.

Siento el amor incondicional, Soy amor, Soy una con el todo, Me acepto, Confío